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  • Sarai González

Cómo crear tu estrategia de redes sociales sin morir en el intento



¿Has decidido comenzar a promocionarte en redes sociales y no sabes cuál es la mejor para ti? ¿Llevas tiempo trabajando tu perfil y tus publicaciones, pero no sabes muy bien qué estas haciendo? ¿No consigues que tus seguidores se conviertan en clientes? Si tu respuesta es sí, ¡necesitas urgentemente desarrollar una estrategia de redes sociales! Sigue leyendo y podrás hacerlo paso a paso sin problemas.


¿Qué fases debe llevar tu estrategia de redes sociales?


Para hacer una buena estrategia de marketing, ya sea de redes sociales, de contenidos o publicitaria, necesitas tener claro qué pretendes conseguir, a quien quieres llegar y cómo vas a hacerlo. El social media marketing no es simplemente abrir una cuenta, poner datos de contacto de la empresa y publicar fotos bonitas por publicar. De esa forma, solo estarías perdiendo tiempo y no exprimirías al máximo el potencial de estos medios. Necesitas tener claro qué estás haciendo en cada momento y por qué. Para ello, lo mejor es que sigas estas fases:



1. Establece tus objetivos y elige tu audiencia ideal


Esta es la típica fase de planificación, donde se investiga y se hace una lluvia de ideas que serán la base de todas las acciones que lleves a cabo. Para esta fase es muy interesante que comiences realizando un análisis de tus fortalezas y debilidades de cara a tus estrategias de marketing y tu oferta de servicios o productos.


Una vez hecho, tienes que pensar qué quieres conseguir con las redes sociales. Es decir, cuáles son los objetivos que buscas con la estrategia de social media en función de tu situación actual. ¿Esto te suena demasiado generalizado? Pues aquí tienes un método muy eficaz para desarrollar esos objetivos: ¡el método SMART!


Según este método, los objetivos que plantees tienen que ser específicos, medibles, alcanzables, relevantes y determinados en el tiempo. Es decir, tienes que concretar lo más posible cada uno de los objetivos, simplificándolos al máximo y orientándolos al propósito final. Además, debes poder medirlos para saber dónde te encuentras y cómo te estas encaminando a tu meta. Si ves que algo no está funcionando, puedes reorientar la estrategia. Pero para poder hacerlo, necesitas saber el origen de lo que no da resultados. Y, por supuesto, es necesario que esos objetivos no sean ambiciosamente desmesurados. A todos nos gustaría llegar a los 10 000 seguidores en 1 mes y que, además, se conviertan en ventas efectivas… pero ¿es posible para tu empresa lograr eso en estos momentos? Es muy probable que no. Así que, ten en cuenta los recursos y las capacidades de tu empresa para determinar objetivos que sean razonables, ajustados a la realidad y que sean significativos de cara a tus necesidades a corto, medio y largo plazo. Finalmente, debes establecer una duración determinada de esos objetivos, de cara a no eternizar los procesos y evitar desmotivarte y abandonarlos.



Mucha gente plantea objetivos como “aumentar el engagement” o “conseguir más seguidores”. Pues, alerta de spoiler: ¡Esos no son objetivos válidos! Simplemente deben ser el resultado de que hayas realizado un buen trabajo y pueden ser métricas de la evolución de los verdaderos objetivos. ¿Pero entonces cómo se formularía un objetivo? Aquí tienes un ejemplo:

Aumentar en un 30 % las visitas a la web desde las redes sociales en 3 meses de cara a tener un tráfico fluido para los meses de verano con el fin de aumentar las oportunidades de venta.

Imagina, que tu perfil ha recibido 841 visitas, de las cuales, 57 han dado clic al enlace de tu web. Esto significa que solo un 6.78 % de las visitas suponen un tráfico a la web. Así, el objetivo sería pasar de 57 a 74.1 visitas mensuales a la página en 3 meses.


Tras tener los objetivos, tienes que plantearte quién es tu audiencia ideal. Es cierto que la mayor parte de las veces, tu audiencia de redes sociales se corresponde con tu potencial cliente, pero no siempre. ¿Te has planteado los beneficios que puedes obtener por tener embajadores de tu marca en redes, aunque no sean potenciales compradores por falta de poder adquisitivo? ¿O cómo puedes usar el social media para conseguir financiación? Todo ello, obviamente, depende de las metas que te hayas marcado previamente.


Probablemente te estés preguntando algo del tipo “¿cómo encuentro a mi cliente ideal en redes sociales?”. ¡Pues describiendo a tu buyer persona! Es decir, creando una representación ficticia de tu target, con nombre y foto, sus datos sociodemográficos (edad, sexo, ubicación, poder adquisitivo, trabajo), y todo aquello relacionado con sus inquietudes, sus metas, su flujo en la toma de decisiones de compra y su forma de consumir información. No es lo mismo dirigirte a un cliente de la generación del baby boom que no utiliza Instagram, que un millennial cuyo consumo diario de Instagram es superior a los 50 minutos. Y esto influye en todos los demás aspectos de la comunicación con él: tono, estilo, mensaje, etc. Una vez tengas descrita a la persona, podrás contestar sin problemas a la pregunta más esencial: “¿Cómo puede ayudarle mi empresa?”. Esto te permitirá hacer tu elevator pitch mucho más eficaz.


Para ponértelo aún más fácil, aquí tienes algunos de los elementos que debes observar sobre tu buyer persona:



2. Analiza a la competencia


Con todo lo anterior en mente, es hora de ver qué están haciendo tus competidores, cómo lo hacen, cuándo lo hacen, dónde lo hacen y para quién lo hacen. Esto es lo que se llama análisis de la competencia o benchmark.


Su objetivo esencial es ver en qué situación estás tú respecto a otras empresas de tu sector y sacar ideas para hacerlo mejor y diferenciarte del resto. Te aporta una visión general de lo que funciona y lo que no en redes sociales, y supone una fuente de inspiración. Así, evitarás estancarte y mejorarás tu posicionamiento respecto a otras marcas. Y si no tienes claro qué red social es mejor, ver en dónde tienen presencia otras marcas de tu sector puede darte una idea.


Para realizar el análisis busca a unos 3 o 5 competidores directos y observa su presencia en medios sociales, su interacción con los usuarios y los puntos fuertes y débiles de cada uno. Haz una tabla con los datos recogidos y compáralos con tu proyecto para ver las diferencias entre unos y otros. Para poder sacar datos acerca del alcance, impresiones, comentarios, o de los hashtags utilizados, puedes apoyarte en alguna herramienta con planes gratuitos, como Metricool o Sprout Social. Metricool dispone de varios tutoriales que profundizan sobre cómo hacer un buen análisis de la competencia con su plataforma.



Pero este análisis no debe limitarse a lo cuantitativo, sino que es importante que te fijes también en el estilo de tu competencia, cómo establecen relaciones con los usuarios, y qué contenidos y formatos les suponen un mayor éxito a nivel de interacciones.


3. Desarrolla un calendario de publicaciones


¿Ya has elegido en qué red o redes te vas a mover? Ten en cuenta que no es necesario estar en absolutamente todas las redes existentes. Es mejor que estés en una solo que concentre a tu público y a la que puedas dedicar tus esfuerzos y recursos, que en mil redes medio abandonadas. Recuerda que las redes sociales requieren mucha dedicación y, a no ser que tengas en tu equipo a alguien que se dedique exclusivamente a ellas, puede que sea mejor reducir el número y ofrecer mayor calidad a tus seguidores. Esto repercutirá en las ventas.


¿Ya lo tienes? ¡Perfecto, continuemos entonces! Con tu cuenta abierta, lo primero que debes hacer es diseñar tu perfil. Este será el escaparate que llevará a tus visitas a hacer click para dirigirse a tu web o a ignorarte para siempre. ¡Así de contundente y cruda es la realidad en el social media! Por ello, pon en el perfil tu logo, o una foto tuya si tienes una marca personal. Describe qué puedes hacer por el usuario y no lo que haces. Por ejemplo, en vez de decir “soy informático y arreglo ordenadores”, pon “te ayudo a optimizar tu ordenador para que lo tengas en perfectas condiciones”. De esta forma, conectarás mejor con el público y sentirán que realmente les estás hablando a ellos de manera individualizada, ofreciéndoles una solución a su problema.


Lo siguiente que debes hacer es pensar en una estrategia de contenidos. Aquí te toca poner en práctica todos los datos que has recopilado acerca de tus competidores y de tu audiencia ideal, teniendo siempre claros los objetivos que te has marcado. ¿Qué quieren leer o ver tus seguidores? ¿Qué información de valor les puedes aportar? ¿Qué días vas a publicar? Para ello, la mejor táctica es crear tu marketing de contenidos guiado por un calendario de publicaciones. Si quieres saber qué es el marketing de contenidos, échale un vistazo a mi artículo: "Breve introducción al marketing de contenidos online".


El calendario editorial debe estar adaptado a las características de cada red social y ser lo más específico posible, de manera que evites posteriormente los bloqueos de escritor. Además, debe ser lo suficientemente flexible para admitir modificaciones. Las redes sociales están en constante cambio, así como el mundo en el que nos movemos. Por ello, tienes que poder cambiar el horario de una publicación, la temática, o incluso cancelar un contenido si surge alguna noticia de mayor impacto.



Bonus track: Si, además de recoger todos los datos en una tabla de Excel, los agrupas en un calendario, podrás saber de un solo vistazo si algo se repite mucho durante el mes o si necesitas cambiar alguna programación.


4. Publica y distribuye tu contenido


Esta es la fase en la que tienes que generar tu contenido. Sin olvidar nada de lo anterior y con tu audiencia objetivo en mente, piensa cómo comunicarte con ella y qué puede generarle interés o impacto. Y deja volar tu creatividad.


Crear contenido es un trabajo arduo y largo si no te apoyas en herramientas que te permitan ser más eficaz. Aquí te recomiendo algunas aplicaciones (con planes free) que te salvarán la vida.


a) Herramientas de creación de contenido:


- Canva, Crello: Permiten realizar todo tipo de diseños visuales con plantillas y formatos predeterminados para las distintas redes. Su uso es muy sencillo e intuitivo, y no necesitas tener conocimientos de diseño para lograr acabados fantásticos. Además, sus plantillas son fuente de inspiración en muchos momentos.

- Infogram, Venngage o Piktochart: Si quieres enfocarte en hacer infografías y presentar datos estadísticos o cronológicos de manera atractiva y profesional, estas herramientas te darán lo que necesitas.

- Loom: Para mí, es una de las herramientas de screencast por excelencia. Te permite grabarte, grabar tu voz y la pantalla de tu ordenador, o ambas. Es ideal para hacer tutoriales o demostraciones digitales.

- Filmora: Uno de los editores de vídeo más intuitivos, que permite insertar efectos de forma sencilla. Además, cuenta con un stock reutilizable para jugar con distintas combinaciones.


b) Herramientas de curación de contenido:


- StumbleUpon, Shareist, o Feed.ly: Son herramientas que encuentran contenido relacionado con tu temática e, incluso, lo republican si lo programas. Si prefieres crear tu propio contenido, te pueden servir de inspiración y para estar actualizado sobre las últimas novedades.


c) Herramientas de planificación:


- AllHashtag: buscador de hashtags para diferentes redes sociales, con sugerencias y número de búsquedas. A partir de las keywords que tú indiques, te genera diferentes hashtags que puedes copiar y pegar en tus publicaciones.

- Buffer, Hootsuite, Later: Te permiten agendar tus contenidos para las distintas redes sociales y programar tus publicaciones.

- Planoly, Storrito, y Apphi: Al igual que las anteriores, te permiten programar publicaciones para tus redes sociales. Pero también puedes programar las stories de Instagram, e incluso, diseñar y planificar tu feed.


5. Mide y analiza tus resultados


En esta fase de medición, se tienen que analizar los resultados obtenidos en el período de tiempo que has monitorizado. Ya sé que hacer registros, cálculos, y gráficos no es lo más atractivo de las redes sociales, pero te prometo que te servirá muchísimo para orientar tu estrategia. Puedes hacer un análisis mensual más superficial, pero tendrás que profundizar a medida que te acerques a los hitos de tiempo que te hayas marcado.

Todos los resultados y cálculos que realices tienen que estar enfocados en tus objetivos, ya que serán parte de tus KPIs. Los KPIs son los Key Performance Indicators o Indicadores Claves del Desempeño, y sintetizan información sobre la eficacia y productividad de las acciones que has llevado a cabo. Aquí tienes un resumen de las principales métricas que debes tener en cuenta en redes sociales.


- Crecimiento: ¿Cuántos seguidores has conseguido en este período? Aunque el número de seguidores no implica directamente un crecimiento de tu alcance o del engagement. Eso dependerá de qué contenido publiques y qué público consigas atraer. - Alcance: Esta métrica te indica cómo está rindiendo tu perfil en función de los algoritmos de la red. Se refiere al número de cuentas al que han llegado tus publicaciones. Así podrás optimizar tu rendimiento. - Tráfico a tu web: Las redes son una manera de atraer a tus seguidores a la web. Y esto lo puedes comprobar mirando los clics que han dado en tus enlaces del perfil o en tus datos de contacto. - Interacciones: Es la suma de todos los likes, comentarios, compartidos, retuiteos, guardados, etc., de cada red social. Esta medida es esencial para medir tu capacidad de generar engagement. - Métricas de Vanidad: Son todas esas estadísticas que te suben la autoestima, pero que en realidad no muestran resultados efectivos para tus objetivos. Por ejemplo, el número bruto de likes no te aporta información útil ni te orienta hacia qué medidas tomar.



Siguiendo con el ejemplo del objetivo SMART que hemos establecido en el punto 1, para analizar su logro, deberías recoger datos relativos a tus redes sociales y al flujo en tu web. Así, los KPIs esenciales en este punto serían, entre otros: porcentaje de crecimiento de nuevos seguidores y de visitas en los perfiles, CTR de cada red social, sesiones y usuarios únicos en la web, tasa de rebote en la web, porcentaje de crecimiento de visitas en la web, y número de visitas a la web desde redes sociales.


Si has llegado hasta aquí, te felicito. ¡Ya estás listo para poner en práctica todos estos consejos y arrasar en redes sociales! Pero antes de despedirnos: ¿necesitas algún consejo? ¿Tienes alguna duda sobre cómo llevar a cabo tu estrategia de social media?

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